Radiofrecuencia facial

Qué es

La radiofrecuencia se ha convertido en un estándar de tratamiento estético con multitud de indicaciones, debido a su versatilidad, eficacia y seguridad. La técnica funciona generando calor en el tejido debajo de la piel, lo que induce la producción de nuevas fibras de colágeno y mejora el aspecto de la piel. Para ello se emiten corrientes de alta frecuencia, que tienen un voltaje de aproximadamente 30.000 a 40.000 voltios y una frecuencia de 1.560 a 200 kilohercios.

Indicaciones

Entre las indicaciones más habituales de la radiofrecuencia se encuentran: mejorar la flacidez de la piel, reducir las arrugas, reducir la celulitis, tratar cicatrices de acné y estrías.
Contraindicaciones:
Cualquier enfermedad de la piel en la zona tratada, uso de marcapasos, desfibrilador o cualquier implante electrónico.

Beneficios

Reduce las arrugas y mejora la firmeza de la piel, favoreciendo un efecto de rejuvenecimiento natural.

Contra indicaciones

Sin información.

Como es hecho

Inicialmente se debe limpiar la piel con agua y jabón o aceite limpiador. Luego se aplicará vaselina en la zona a tratar si es parte del cuerpo o gel de conducción cuando la zona a tratar es facial. A través de aplicadores colocados sobre la piel se realizan inyecciones de radiofrecuencia en la zona tratada. Posteriormente se retira el material aplicado y finaliza la sesión.

Peridez

Se deben respetar las frecuencias de una sesión semanal cada dos o tres semanas para el rostro.

Cuidado

La radiofrecuencia facial es un tratamiento no invasivo que calienta las capas más profundas de la piel mediante ondas electromagnéticas, estimulando la producción de colágeno y elastina. Se recomienda para combatir la flacidez, mejorar el contorno facial y suavizar las arrugas. El calor generado puede dejar la piel sensible y ligeramente enrojecida, por lo que el cuidado posterior a la sesión es esencial para garantizar la comodidad y la eficacia.

Beber abundante agua en las horas posteriores ayuda a eliminar las toxinas liberadas durante el tratamiento y potencia la acción regenerativa de la piel.

Descansar al menos 30 minutos después de la sesión permite que el cuerpo estabilice su circulación y temperatura, prolongando los efectos terapéuticos del calentamiento profundo.

Evite la exposición solar directa durante 48 horas, ya que la piel tratada puede estar sensibilizada y ser más vulnerable a la radiación UV, aumentando el riesgo de imperfecciones.

Aplique protector solar facial con FPS alto a diario, incluso en interiores, ya que la estimulación térmica aumenta la fotosensibilidad.

No uses maquillaje ni productos con ácidos, alcohol ni fragancias durante 24 a 48 horas para evitar reacciones inflamatorias o ardor.

Usa cremas calmantes o regeneradoras recomendadas por tu profesional, como las que contienen aloe vera, pantenol o ácido hialurónico, para hidratar y calmar tu piel.

Evita la exfoliación o la limpieza agresiva en los días posteriores, ya que tu piel estará en un proceso activo de renovación celular.

Comentario

Sin información.

Tiempo estimado

60 minutos

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